ESCUELA CREATIVA INNOVADORA

Desde mi experiencia en Educación Infantil, he podido observar que uno de los aspectos más importantes y enriquecedores que debemos favorecer en el entorno educativo es el desarrollo de la creatividad.
En educación Infantil se pueden ver niños totalmente desinhibidos que disfrutan experimentando, jugando y expresándose sin límites. Y en no pocas ocasiones otros que por su propia inmadurez o por las experiencias y limitaciones que les transmitimos los adultos, ante cualquier situación se bloquean con un: ”yo no sé hacerlo”, “yo no puedo, acompañado de inseguridad, miedo y negativas a expresar sus experiencias…
El desarrollo del cerebro y las conexiones que se generan se deben en parte a la genética y en parte de las experiencias vividas. El cerebro es siempre un órgano plástico y maleable, pero es en la primera infancia cuando es más receptivo a los estímulos de forma ilimitada y sin influencias y estereotipos negativos que a veces la sociedad impone.
Desde la escuela potenciaremos un desarrollo efectivo y práctico, por lo que crearemos un clima adecuado, un contexto de aprendizaje abierto, flexible, más imaginativo e innovador. Favoreceremos situaciones en las que los niños tengan diferentes experiencias sensoriales: y puedan jugar (juego libre, juego dirigido, juego individual, en pequeño y gran grupo), experimentar, observar, analizar, asociar, relacionar objetos, elementos y situaciones. Las nuevas tecnologías, los medios audiovisuales, los sistemas de programación robótica, las pizarras digitales, el arte: el dibujo y la música. La escritura creativa, las matemáticas o la ciencia. Cualquier área nos posibilitará la comunicación y expresión de contenidos, pensamientos e ideas de forma recíproca.
Posibilitaremos situaciones en las que los niños expresen libremente sus experiencias y emociones. Propondremos para que resuelvan de forma autónoma, retos cada vez más complejos. Desarrollaremos actividades motivadoras, que les inspiren y entusiasmen. Con las que tengan ganas de aprender y descubrir. Los aprendizajes serán sistemáticos y ordenados y se dejará un espacio y tiempo para actividades y juegos libres en las que los niños puedan averiguar sus límites y sus capacidades. Que actividades les apasionan y cuales les hacen felices.
El rol del profesor y del alumno, así como el contexto en el que interactúan serán abiertos, dinámicos y activos para favorecer el intercambio de experiencias. La sociedad está en constante transformación, los docentes tenemos que propiciar que los alumnos se enfrenten a los nuevos retos sin reservas, de forma crítica, constructiva y creativa. ¡No seamos el freno, sino el motor del cambio!
